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Principales enfermedades de la vid

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El cultivo de la vid es susceptible de muchas enfermedades. Sin embargo el grado de esta susceptibilidad depende mucho de la variedad elegida. Cuando no se controlan las diferentes enfermedades el daño puede ser importante.

Las principales enfermedades fúngicas en el viñedo son: Mildiu (Plasmopara vitícola), Oidio (Uncinula necator), Antracnosis (Elsinoe ampelina),Botrytis, Black rot (Guignardia bidwelli),Chancro o Bacteriosis  (Agrobacterium vitis).

Mildiu, Oídio, Botrytis, Antracnosis y Black rot son causados por hongos que atacan los frutos reduciendo la cosecha y su calidad. El chancro causado por una bacteria y puede matar a la planta.

 

Identificar las enfermedades de la vid

El primer paso para llevar a cabo un control de enfermedades es saber identificar correctamente las mismas. Cada año varía en cuanto a la predominancia de una enfermedad a otra y en cuanto a su virulencia y por ello el programa de control variará en función de las condiciones climáticas, la variedad de uva cultivada y la población del patógeno a tratar.

 

Mildiu (Plasmopara vitícola)

Mildiu en vidEl hongo causal, Plasmopara vitícola, pasa el invierno como oosporas o esporas sexuales, en hojas muertas. La cantidad de oosporas maduras en la primavera es determinada por la cantidad que queden en la época de la caída de hojas.

En la primavera, la temperatura mínima para el desarrollo del hongo es de 11°C. Cuando las oosporas maduran producen nuevas esporas. La lluvia se convierte en el principal factor en el desarrollo de la enfermedad. Durante una lluvia abundante las esporas se dispersan por las hojas y los frutos por medio del agua que las salpica y se libera otro tipo de espora (las zoosporas) que infectan el tejido de las uvas. El tejido de las uvas jóvenes es más susceptible al Mildiu que el tejido de las viejas. Una vez que las hojas tienen el tamaño adulto suelen ser menos susceptibles a la infección.

La fruta es susceptible solo desde la floración hasta 4 semanas después de ésta. Sin embargo, como se van formando nuevas hojas a lo largo del periodo de crecimiento es importante tratar con un buen fungicida que cubra esta enfermedad.

Se debe llevar una observación desde el desarrollo de la primera hoja en particular en periodos de lluvia, rocíos fuertes y nieblas persistentes con temperaturas por encima de los  11°C.

Hay que vigilar la aparición de manchas con apariencia oleaginosas en la superficie de las hojas. La esporulación, se puede ver por una pelusilla blanquecina que aparece en el envés de la hoja.

 

Oídio (E. necator)

Oídio en viñedoEs de las enfermedades prácticamente endémica en los viñedos, solo se puede desarrollar viviendo en el tejido de las uvas.

Sobrevive al invierno como cleistotecio, que es una estructura cerrada que ha de romperse para liberar las ascosporas o esporas sexuales. En primavera las ascosporas maduran e infectan las hojas caídas que están cercanas a la corteza. La infección continúa con las manchas cubiertas con esporas asexuadas llamadas conidios que se desarrollan en las hojas. Los conidios del E. necátor no necesitan agua en el tejido para infectarlas. Sin embargo, la humedad relativa alta promueve la germinación de los conidios y por lo tanto la infección.

El oídio de las uvas se promueve con el calor (su temperatura óptima son 25°C), tiempo seco pero con humedad relativa ya que el agua inhibe la germinación de los conidios.

Hay variedades más sensibles que otras y desde luego es en estas donde más hay que estar pendientes.

Se debe comenzar la observación cuando hay 3-5 hojas y continuando durante toda la temporada vigilando la aparición de manchas descoloridas en ambos lados de las hojas que cambian a color blanquecino teniendo la precaución de no confundirlas con restos de algún tratamiento con fitosanitarios. Los puntos blanquecinos son particularmente visibles cuando la hoja se mantiene en un ángulo de aproximadamente 30 °. Hay que prestar mayor atención en las zonas sombreadas que es donde la enfermedad se desarrolla mejor.

Los tratamientos con azufre preventivos son muy efectivos y no producen resistencias. En épocas de mucho calor se pueden aplicar por el riego combinándolos con los anti oídios específicos.

 

Antracnosis (Elsinoe ampelina)

Antracnosis en vidEstá causada por el organismo Elsinoe ampelina que probablemente pasa el invierno en chancros formados en los sarmientos y en frutos infectados sobre el suelo.

En primavera, en presencia de agua y con temperaturas superiores a 2° las estructuras invernantes dan origen a gran cantidad de conidios. Las esporas están cubiertas por una sustancia gelatinosa que les permite adherirse al lugar a infectar. Son dispersadas por la lluvia. Cuanto más tiempo las hojas y los tallos permanezcan húmedos (>12 horas), más severa será la infección. La enfermedad se desarrolla a temperaturas entre 10° y 35°, siendo su óptimo desarrollo entre 20° y 26° y apareciendo los síntomas entre los siguientes 4 a 12 días tras infectarse.

Hay que vigilar desde la etapa de la primera hoja desdoblada hasta 4-6 hojas desdobladas y las inflorescencias visibles. Controlar hasta que se coseche especialmente tras lluvias cuando el cultivo permanezca húmedo más de 12 horas. Es importante observar si aparecen pequeñas manchas negras sobre todo en hojas jóvenes. Los tratamientos fungicidas preventivos son los más eficaces.

 

Botrytis (Botrytis cinérea)

Botrytis en la uvaEl hongo causante de la enfermedad Botrytis cinerea, pasa el invierno como un esclerocio (masa compacta de micelio endurecido que contiene reservas alimenticias) o como micelio entre los restos vegetales. En primavera, en forma de esporas (conidios) causan lesiones en los tejidos de la fruta tierna.

Normalmente, la Botrytis necesita humedad para germinar así como heridas por donde entrar en el tejido donde generar las nuevas esporas. Las nuevas esporas se  dispersan con el viento generando varios ciclos nuevos de infección que permiten al hongo mantenerse en el cultivo. Los frutos pueden infectarse muy pronto tras la floración pero no manifestar los síntomas hasta el envero. Los frutos son más susceptibles cuando comienzan a madurar debido al incremento de su contenido en azúcares siendo el hongo capaz de infectarlos directamente sin que tengan daños.

Las pérdidas económicas no suelen ser importantes si la infección es baja sin embargo un tiempo cálido y húmedo (entre 15 y 25°C) y si hay presencia de polillas, la probabilidad de una infección importante es grande y por tanto también el riesgo de reducción de rendimiento y calidad en la cosecha.

La observación debe hacerse desde el inicio de la floración y durante la de envero y maduración. Las variedades con racimos más compactos y de pieles más finas son más susceptibles.

Se debe controlar el secado de las inflorescencias y durante el envero la presencia de frutos podridos con o sin esporulación grisácea.

En cuanto se den las condiciones favorables para el desarrollo de la misma o se observen los síntomas citados, se debe de tratar con los fungicidas destinados al control de Botrytis.

 

Black rot (Guignardia bidwelli)

Black rot en viñaEl hongo sobrevive al invierno el material vegetal infectado del año anterior que permanece en el suelo o en las cepas en forma de peritecas que contienen las esporas sexuales. En primavera, las esporas son expulsadas del cuerpo que las contiene por las lluvias infectando los nuevos brotes.

Las lesiones aparecen alrededor de las 2-3 semanas tras la infección en las hojas y a los 10 a 14 días en los frutos. Tras la primera infección se forman picnidios que producen conidios que pueden generar nuevas infecciones diseminándose a las partes nuevas en crecimiento, hojas, peciolos, brotes, zarcillos y frutos causando nuevas infecciones hasta el final de la temporada.

El desarrollo óptimo para la infección se da en condiciones de temperatura de 21 a 25ºC, necesitando 6 horas de humedad para germinar. Pero entre 10 y 32ºC, también puede ocurrir aunque se precisan períodos de humedad más largos para que ocurra la infección. A partir de 32ºC, la infección no se produce.

Si el cultivo tuvo Mildiu y Oídio hay más posibilidades de que aparezca el Black-rot,  no obstante se debe empezar su vigilancia desde 2-3 o 4-5 hojas expandidas debiéndose intensificar la vigilancia tras periodos de lluvias seguidos de temperaturas superiores a 9 °C. El periodo más crítico de infección para la fruta es desde la floración hasta el envero.

Prestar atención a la aparición de pequeñas lesiones marrones en las hojas y frutos podridos y si se ven, tratar con los fungicidas destinados a ello.

 

Bacteriosis (Agrobacterium vitis)

Bacteriosis en viñedosLa bacteria causante suele ser introducida en el cultivo por plantas que vienen infectadas de vivero.

Esta bacteria puede sobrevivir en el sistema vascular de las plantas durante varios años sin manifestar ningún síntoma. Cuando las células son dañadas por heridas debidas a heladas o por otros factores, la bacteria invade las células de la planta asociándose al proceso natural de cicatrización de heridas de la planta. La aparición de las tumoraciones o agallas puede tardar varios años en aparecer.

Se desarrollan normalmente a temperaturas entre 20 a 32°C y más lentamente con temperaturas de 15°C o menos. La  Agrobacterium vitis es también capaz de sobrevivir más de 5 años en los restos de raíces infectadas de cultivos que se arrancaron.

Hay que estar atentos en las épocas de plantación y al inicio del verano en plantas de más de un año. También veranos que llegan tras un invierno muy frío y/o con pequeñas nevadas deben tenerse en cuenta como factores de riesgo. Observar las partes bajas de la planta donde se pueda acumular escarcha y donde pueda haber un deficiente drenaje del suelo.

Atención a la aparición de marchitez en periodos secos y si hay  proliferación de crecimiento de chupones o de raíces aéreas que son síntomas indicativos de la enfermedad y hay que inspeccionar la base de la planta para ver si hay agallas.

El tratamiento con fortificantes es  lo más eficaz.

 

 

Con este artículo, hemos pretendido ofrecer un repaso a las Principales enfermedades en la viña. Cómo detectarlas y definir cuáles son los tratamientos más aconsejados para controlarlas. No obstante, si tienes alguna duda o quieres una información más concreta sobre tu caso en general, no dudes en ponerte en contacto con nosotros.

 

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